Con información de Juan Luis Soria en linkedin.com

 

La elección de un buen ponente puede determinar el éxito o fracaso de la conferencia que se organiza. Se debe buscar un 'match' perfecto para la audiencia y esto puede ser un aspecto difícil de determinar. Pero, ¿cómo saber si el ponente que contrataste fue una buena decisión?

A continuación cinco tips para identificar si un ponente es bueno para tu conferencia.

Exceso de auto promoción

Una señal de que el ponente no es la mejor opción es la cantidad de tiempo que dedican a la venta de sus productos o servicios o a hablar de ellos. Claramente, un ponente debe contar con un alto expertise que supone un plus a ofrecer a los asistentes de un evento. Sin embargo, un ponente no debe utilizar la totalidad de su tiempo a la labor de ventas, esto debe ser una aportación implícita dentro de la conferencia; si esto se consigue, los invitados, de forma involuntaria, se marcharán con el deseo de adquirir sus publicaciones, contratar sus servicios o sencillamente asistir a una de sus próximas conferencias. Si un ponente proporciona conocimientos, perspectivas y ejemplos relacionables con el tema del que habla, claramente es un buen ponente.Los grandes conferenciantes no tienen que perder el tiempo la promoción de sus productos sobre el escenario, porque sus habilidades de presentación, experiencia y know-how hablar por si solos.

 Falta de preparación

Un ponente sin experiencia puede delatarse al leer directamente de su presentación, se le nota nervioso, respone con dificultad a las preguntas o dudas al final de la presentación e incluso son poco rigurosos.
Al planificar un evento, se debe hacer todo lo posible para que el conferencista se encuentre totalmente preparado.

Podrías mencionar algunos de los temas que te gustaría que cubriese, su contenido o los intereses de la audiencia, así como el espacio para eventos idóneo donde realizar la charla. Toda esta información de relevancia permitirá que asista al evento con la preparación necesaria y confianza para no solo hablar, sino aportar un valor intrínseco a tus invitados. Un ponente seguro de sí mismo promueve la interacción, aporta un toque necesario de humor y mantiene al grupo extra-motivado.

 La distracción con el móvil

El mismo público es un aspecto que muestra si el ponente es bueno o no. En la actualidad, es una práctica muy habitual estar activamente conectados a los smartphones, pero si esto se produce progresivamente durante una presentación, sin duda es porque no estamos prestando atención al ponente, quizá porque no aporta nada interesante.

Cuando un alto porcentaje del público presta más atención a algún dispositivo móvil que a la persona que se encuentra presentando, es una señal de que probablemente es necesario optar por otras alternativas más interesantes para la audiencia.

Por el contrario, si los asistentes se mantienen atentos e interactúan con el conferencista, se sabe que éste realiza un buen trabajo y está brindando un valor a los asistentes y a los organizadores.

Esto no quiere decir que alguno de los asistentes puedan estar tomando notas en sus teléfonos o tablets, pero todos sabemos la diferencia entre alguien que toma apuntes importantes de alguien que, sencillamente, no muestra interés alguno por lo que se está presentando.  

 Salidas de los asistentes

Un paso más allá que una mera distracción con el móvil, se produce cuando los invitados simplemente se levantan de los asientos y salen de la sala. Esto es muy común en las conferencias con múltiples sesiones. Algunas sesiones resultan muy dinámicas, por su contenido de calidad o por el background de un ponente. Otras sesiones comienzan, por desgracia, demasiado lentas y por lo tanto provocan falta de interés por parte los invitados.

Tengo que decir que no todas las sesiones están hechas a medida para todo el mundo. Sin embargo, si varios invitados se dirigen hacia la puerta prematuramente, el ponente podría resultar bastante aburrido o con escasa preparación. Es necesario considerar la no contratación de ese ponente para un evento futuro, o bien cambiar la temática que se está presentando.

 Las evaluaciones Post-Evento

Para conocer la opinión de los asistentes es muy sencillo realizar una encuesta en las que puedan calificar al ponente y opinar sobre su aportación.

Trata de hacer preguntas específicas sobre el conferenciante, su estilo de presentación y el tema escogido. Toda esta fuente vital de información te ayudará a hacer de tus eventos futuros aún mejor y permitirá prepararlos de forma efectiva en próximas presentaciones.